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¿Cómo desarrollar la confianza en uno mismo?

Si alguna vez has visto a una persona segurísima de sí sabes que proyecta una energía poderosísima. En verdad es muy simple sentir admiración y hasta celos de las personas de este modo, pues dan la sensación de que pueden conseguir cualquier cosa , de que nacieron como bendecidos por la providencia.

Mas la verdad es que todos podemos irradiar esa confianza si nos lo planteamos y acá te explicaré precisamente de qué manera puedes hacerlo. La confianza es una energía. Cuando haces algo y tienes la certidumbre de que estás en tu elemento, comienzas a vibrar en una frecuencia energética alta. Eso es lo que ocurre por poner un ejemplo cuando estás manejando (bueno, evidentemente en el caso de las personas que saben manejar).

confianza en ti misma

Tú cuando estás manejando no estás dudando: sencillamente ejecutas una secuencia de acciones precisas para cumplir con tu objetivo y te sientes bien haciéndolo. No le das demasiada vuelta en la cabeza. Asimismo es lo que sucede por servirnos de un ejemplo cuando estás cocinando algo que te agrada mucho, o bien que sabes preparar desde el momento en que eres chiquito, o bien estás bailando una canción que te chifla (y absolutamente nadie te ve), o bien cuando haces algo en lo que te sientes un especialista. La confianza centra absolutamente tu foco de atención y no deja que te invadan pensamientos de duda. Mas esto no se trata de algo mágico que tienen realmente pocas personas. Es una cosa que se desarrolla con perseverancia, como siempre y en todo momento digo, y que no importa qué tanto tiempo tengas sintiéndote inseguro, lo puedes adquirir.

Ahora, entonces: ¿de qué manera se desarrolla? Lo cierto es que absolutamente nadie tiene el don de la confianza absoluta. En la superficie puede semejarnos que sí, por el hecho de que a ciertos les sale tan natural que pareciese que es como una bendición que viene ya instalada en sus genes. Mas la verdad es que hasta la persona más segura del planeta tiene sus instantes de duda. La diferencia se encuentra en que no deja que un instante de duda, o bien un pequeño defecto altere la percepción general que tiene de sí.

Hay un caso tradicional y es el de las personas que son muy atractivas: simplemente tienen demasiada confianza en sí. Y realmente ese, la confianza, es el auténtico secreto de su atrayente. En verdad es considerablemente más poderoso que su apariencia. Cuando van a una cita con alguien que les agrada, por poner un ejemplo, no se piensan mucho lo que dirán o bien lo que van a hacer: sencillamente lo hacen. Y gozan y se sienten bien. Se concentran en gozar el instante y no en acordarse de sus defectos. Que si tengo el pelo de esta forma. Que si esto me queda de tal manera. ¡No! Eso ni tan siquiera les pasa por la psique.

Mas si bien podría parecer algo que viene de nacimiento, realmente se trata del producto de una creencia reforzada desde muy temprano. Muchas de estas personas ni tan siquiera cumplen con los cánones “ideales” de belleza, mas SE SIENTEN atractivos. Se sienten. Y se lo creen. Seguramente esto ocurre desde el momento en que eran pequeñísimos, todos y cada uno de los puntos de referencia fortalecían esta creencia, y por tanto se creyeron desde muy jóvenes y sencillamente aceptan que es de esta manera. Mas esto no es un tema de apariencia física: es un tema de actitud.

El punto clave es que aprendieron a juzgarse a sí mismos desde la perspectiva de sus cualidades, de sus virtudes, de las cosas positivas que tienen. Entonces, si bien no siempre y en toda circunstancia se las sepan todas y cada una (absolutamente nadie se las puede saber todas y cada una todo el tiempo)… Si bien no se las sepan todas y cada una, sienten que están en capacidad de solucionar situaciones por la confianza la confianza que les producen sus puntos fuertes en otros aspectos de la vida.

Esto marcha como una espiral por el hecho de que meditar y sentir de este modo los hace tener experiencias positivas que fortalecen prosiguen fortaleciendo esta creencia. Si nos fijamos bien lo que verdaderamente importó no fue su físico, sino más bien la CREENCIA de que merced a su físico (llámese físico o bien cualquier otra cualidad: inteligencia, agilidad mental, cualquier cosa) podían sentir una confianza tal que permeaba a todos y cada uno de los aspectos de su vida. Comenzaron a actuar conforme esa creencia (en un caso así de sentirse atractivos), ¡Y lo fueron! Y eso, este caso me deja llegar a un punto clave en el que deseo hacer énfasis y es que: cualquier cosa que verdaderamente creas se marcha a manifestar en tu vida. Es como la plumita de Dumbo el elefante, ¿recuerdas eso? Dumbo pensaba que podía volar merced a que mantenía una plumita mágica. En un caso así mantener una plumita mágica equivale a meditar, en el caso del atrayente físico, que el atrayente físico es la fuente de la confianza. Mas igual a como pasaba con Dumbo todo está en la psique. Y si nos damos cuenta de este detalle podemos aprender a ganar confianza bajo cualquier circunstancia.

Ahora, ¿de qué forma hacer si verdaderamente, es decir, de veras, no sentimos seguridad en nosotros mismos? Por el hecho de que eso ocurre mucho. Vamos a iniciar por reconocer que la confianza depende mucho del contexto. Todos tenemos acceso a esa energía y la sentimos en ciertos instantes. Desde los más banales, como manejar, hasta los más complejos, como de pronto charlar públicamente frente a un escenario lleno de personas. Por ende es fundamental que comiences por identificar las áreas de tu vida en las que verdaderamente tienes confianza. A lo mejor sabes tocar un instrumento, a lo mejor charlas otro idioma además del materno, o bien sabes lenguaje de programación… hay cosas que sabes y hay cualidades que debes millones de personas no. Hay personas que, por poner un ejemplo, no saben manejar un celular, o bien no saben cocinar una torta sin que se les queme. Por poner ciertos ejemplos de este modo sencillitos.

Date a ti el crédito de todo cuanto sabes y reconoce que puedes hacer esas cosas pues tienes la suficiente experiencia haciéndolas. Y por el hecho de que se te dan, pues sí, y punto. Y lo más esencial, acepta que todas y cada una esas cosas te hacen valioso. En vez de concentrarte en ‘el lunar horrible que tienes en el hombro’ (y que probablemente absolutamente nadie nota sino más bien ) enfócate en esas cualidades fabulosas que te hacen singular y único.

El gran inconveniente con las personas cuya confianza tambalea es que se perciben como humano, perciben su totalidad mediante sus defectos. Entonces si no saben danzar se sienten como un fracasado social, si no les agrada su pelo, consideran que son feos y que no sirven para nada, etcétera Lo peor del caso es que agrandan los defectos y en la mayor parte de los casos el resto personas ni se percatan de ellos, o bien no lo ven como defectos: únicamente . Entonces trata de examinar mínimo 2 situaciones en las que verdaderamente sientas confianza en ti. Tú sabes que tienes esa bondad, esa virtud.

Valora por qué ocurre y sobre todo, date cuenta de los atributos que te hacen sentir de esta manera y date cuenta que es algo con lo que puedes contactar siempre y en todo momento. La confianza está ahí. Si bien no brote en TODAS las situaciones, o bien brote en pocas situaciones, sí brota en ciertas y es esencial que sepas reconocer que tienes esa habilidad y que la puedes desarrollar. Lo segundo que haremos es identificar 2 aspectos en los que no sientas confianza. Puede ser cualquier cosa: Emprender en tu negocio, hacer nuevos amigos, charlar públicamente, utilizar un traje de baño, redactar tu novela, hacer presentaciones en el trabajo.

Bueno, te puedo contar millones de ejemplos y cada uno de ellos personal. Nota que la carencia de confianza brota en las situaciones es que ni tan siquiera tienes por qué razón ser deficiente en algo, sino te dejas arrastrar por pensamientos negativos sobre ti. Y eso te va produciendo más inseguridad. Cuando brotan los pensamientos de autosaboteo les prosigues la corriente y bloqueas la energía de la confianza. Puede pasar que aun seas una persona atrayente, mas que en el instante de una cita te pones demasiado inquieto y comienzas a meditar que lo haces mal, que te ves absurdo, que seguro la otra persona piensa que estás desquiciado, que eres un perdedor, que charlas demasiado, cualquier cosa.

Puede pasar aun que tienes una habilidad para charlar, que eres jocoso, que eres inteligente, mas sientes que cuando charlas públicamente eres un total descalabro y eso te lo afirmas a ti. El truco para solventar este género de falta de confianza es que sujetes tu plumita de Dumbo y te afirmes a ti que sí eres capaz de conseguir lo que deseas. Cuando tu psique te afirme que no, que eres feo, que eres lentísimo, que eres poco creativo, que eres malísimo en la comunicación sencillamente nota el pensamiento, mantente atento, como siempre y en todo momento te digo, nota el pensamiento y lo vas a sustituir, traerás a tu psique los instantes en que te sientes confiado y vas a recordar las cualidades que tienes y que te hacen sentir de esta manera.

Una vez lo hagas vas a rememorar que tus virtudes te hacen valioso y vas a rememorar esos instantes de confianza. Y haz un esmero por verdaderamente intentar sentirla. Esa voz que está en tu cabeza y te hace tambalear NO ES el resultado de algo que hayas hecho mal, sino más bien de algo que internalizaste anteriormente y que seguramente escuchaste desde afuera. Yo recuerdo el hijo de una amiga llegó a la casa un día apenado y dijo: “Es que no tengo arte”. En ese instante tenía como 4 o bien 5 años, esto es, era un bebé, era demasiado pequeño para tener ese género de pensamientos. Fue muy evidente que la profesora o bien alguien le había dicho eso y se lo creyó, así de sencillo. De esta forma de instantáneo puede acontecer. Lo internalizó como una voz propia que sonaba en su cabeza. Eso nos pasa completamente a todos. Igualmente hemos internalizado voces externas que nos hacen opinar que somos menos de lo que somos, y es de esta forma como acabamos autosaboteándonos por el hecho de que proseguimos repitiéndonos esas palabras terribles (de forma subconsciente) que el ambiente nos transmitió de alguna forma.

Entonces: ¿Qué hacer para solventarlo? Aprende a soltar los pensamientos de autosabotaje que no te hacen bien. Para ello debes practicar la atención. Estar al loro a tus pensamientos y saber que no son más que pensamientos. Debes internalizar que no son la realidad. Tú crearás tu realidad. ¿De qué manera? Vas a redirigir tu atención cara tus fortalezas, tus cualidades, y la sensación que experimentas cuando algo te hace sentir que estás “en tu cancha”. Lo otro que haremos es comprender que tus defectos NO te definen. Eres extremadamente más que tus defectos, es más, probablemente esos defectos, en la mayor parte de los casos, ni siquieran son semejantes. Es una cosa que tienes en tu cabeza.

Lo otro que harás es rememorar que debes trabajar en tu confianza cada día. Hacer el ejercicio de rememorar tus cualidades. Rememorar tus instantes de confianza. Recuerda que es esencial que trabajes en lo que crees y lo que sientes por que cualquier cosa que verdaderamente creas y sientas se dará. En el momento en que hagas esto vas a poder ganar confianza en cualquier aspecto de tu vida. Lo único que precisas es conectar con una energía que está en ti. Y lo debes hacer con perseverancia, todos y cada uno de los días, hasta poder sostenerla el tiempo preciso a fin de que se te haga natural, entretenido y simple.